El movimiento de tierras es la primera fase seria de cualquier obra: hasta que la parcela no está a cota, no empieza nada. Y hay un secreto que toda constructora conoce: la obra no va al ritmo de la excavadora, va al ritmo de los camiones. Te cuento las fases y dónde se gana (o se pierde) el dinero.

Las fases típicas

  1. Desbroce y limpieza: se retira la capa vegetal, maleza y restos. Esa tierra vegetal a veces se acopia para reutilizarla.
  2. Excavación o vaciado: la máquina saca la tierra hasta la cota del proyecto (sótanos, zanjas, cimentación).
  3. Carga y transporte: cada m³ excavado tiene que salir en camión hacia vertedero, planta o zona de relleno.
  4. Relleno y compactado: si el proyecto lo pide, se aporta material seleccionado o zahorra y se compacta por tongadas.

Qué determina el precio del transporte

El error que más dinero cuesta: descompensar máquina y camiones

Una excavadora parada esperando camión quema dinero por horas; y un camión esperando a la máquina, también. La clave es cuadrar el número de camiones con el ritmo de carga y la distancia del vertedero. En obras medianas de Burgos, un solo camión bien coordinado con la máquina suele mantener la rotación sin tiempos muertos — es exactamente lo que hago: pactamos el ritmo con el maquinista y me encargo de que nunca espere.


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